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La Shoá-Holocausto y los genocidios del siglo XX

La Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas declaró al día 27 de enero, fecha de la liberación del Campo de Concentración y exterminio Auschwitz-Birkenau, como el Día Internacional de Recordación del Holocausto.
compartimos el articulo del Dr. Yosi Goldstein, Ph. D. Universidad Hebrea de Jerusalem, historiador y sociólogo, sobre este día y los genocidios del Siglo XXI.


Dr. Yosi Goldstein

El Holocausto del Pueblo Judío durante la Segunda Guerra Mundial -denominado Shoá en lengua hebrea bíblica- se ha convertido en un símbolo y paradigma del mayor genocidio producido por un estado moderno, Alemania, en los años del régimen nazi (1933-1945).

Su singularidad histórica, signada por el desarrollo de una ideología antisemita virulenta, y de un plan de exterminio total precedido y acompañado por prácticas genocidas -como el encerramiento forzado en guetos o los transportes a campos de exterminio, como en el caso paradigmático de Auschwitz-Birkenau-constituye una advertencia para toda la humanidad y nos imparte lecciones universales que deben apuntar a la defensa sistemática de los derechos humanos.

No en vano la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas declaró al día 27 de enero - fecha de la liberación del campo de concentración y exterminio Auschwitz-Birkenau, liberado el día 27 de enero de 1945 - como el Día Internacional de Recordación del Holocausto.

Precedentes como el genocidio de armenios en la Primera Guerra Mundial no evitaron la perpetración de crímenes de tal magnitud, no sólo contra el pueblo judío, durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945). El jurista polaco judío Raphael Lemkin acuñó ese concepto en base a los precedentes del Siglo XX y lo que ocurría en Europa Oriental bajo la órbita de Alemania nazi, autoproclamada como el Tercer Reich.

El genocidio es un delito internacional clasificado dentro del género de crímenes contra la humanidad. Se entiende por genocidio cualquiera de los actos perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso como tal con algún propósito particular.

Estos actos comprenden la muerte y lesión a la integridad física o moral de los miembros del grupo, el exterminio o la adopción de medidas destinadas a impedir los nacimientos en el grupo.

Esa definición es similar a la reflejada en la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, de 1948, pero es objeto de cierta polémica en tanto a los grupos y a las acciones infligidas como a las causas por las que se llevan a cabo.

Por ejemplo, en casos de guerras civiles o de persecuciones políticas en épocas de dictaduras militares. En otras palabras, el término genocidio denota una referencia a grupos étnicos específicos y no a minorías o grupos políticos e ideológicos, en caso de cometerse crímenes políticos por iniciativa y directiva de gobiernos se suele usar el concepto de "politicidio" o "democidio".

No obstante, en la Argentina surgieron en la última década del siglo pasado voces que claman por la adopción del concepto para aplicarlo a la violación sistemática de derechos humanos, en especial a la desaparición de decenas de miles de personas por terrorismo de estado de la dictadura militar, como un acto de genocidio. 

El sociólogo argentino Daniel Feierstein ha liderado esta corriente, encarando el fenómeno argentino como una práctica social genocida. Por cierto, el debate trasciende los límites de marcos académicos y se ha convertido en un eje importante de la memoria colectiva argentina, más allá de toda discusión conceptual.

A partir del año 1992 surgió una polémica en torno a la masacre de pueblos indígenas en las Américas y de la conquista española. El debate condujo a una mayor consciencia acerca de la trágica historia de estas poblaciones originarias en el continente y a la adopción de resoluciones internacionales para encarar el tema. En diciembre de 1994 la Asamblea General de las Naciones Unidas, por la resolución 49/214, estableció el Día Internacional de los Pueblos Indígenas el 9 de agosto de cada año.

El estudio del Holocausto o Shoá puede aportarnos conocimientos y reflexiones acerca de la prevención de nuevos genocidios y por sobre todo para impulsar la defensa de los derechos humanos en el mundo. Sin establecer analogías históricas, podemos comparar entre fenómenos históricos para detectar pasos, políticas o conductas que generan discriminación y pueden iniciar procesos que conduzcan a nuevos genocidios.

Fuente: Telam
26 de enero de 2016.