Educación judía en la diáspora e israel

Entrevista al antropólogo argentino israelí, Prof. Zvi Bekerman, y su particular visión sobre la actualidad de la educación judía en Israel y la diáspora.

Zvi Bekerman es Director del Centro Melton de la Universidad Hebrea de Jersualem y enseña Antropología de la Educación en la Escuela de Educación.
Estudia temas relacionados con la construcción de la identidad y cultura en los sistemas sociales, con énfasis en los encuentros entre grupos culturales distintos y realizó numerosas investigaciones sobre colegios integrales bilingües palestinos judíos en Israel.

Consultado sobre su visión sobre la educación judía en el continente latinoamericano, el académico remarcó: “Por lo general los que están preocupados por la educación judía son las fuerzas pseudo-liberales, religiosas y no religiosas, los que están dispuestos a acoplarse a la modernidad. El mayor éxito de la educación judía en la modernidad es de la ortodoxia y la ultraortodoxia”.

Para Bekerman, “esto da la pauta de cómo está la otra educación”, en referencia a la educación judía liberal. “Los grupos liberales, religiosos y no religiosos, al parecer no hicieron un buen trabajo, como sí lo hicieron los religiosos. Esto lo vemos en términos de comunidades que se agrandaron y quiénes son los educadores”, consideró.

Respecto al grupo liberal judío, opinó: “Me parece que se mienten continuamente. Dicen que la educación judía fracasa y yo pienso que tienen un tremendo éxito. El tema es que declaramos distintas metas de educación”.
“Creo que la meta de la educación liberal en el mundo judío de la diáspora es la de permitir a los judíos ser parte del mundo moderno. Y como el mundo moderno no acepta mucho las diferencias -pero a su vez los padres quieren que sus hijos sean parte de éste- los colegios preparan a los chicos para que tengan éxito en la modernidad, y lo consiguen. Entonces que no se quejen”, sentenció.

El profesor consideró que quienes “dirigen la educación judía en la diáspora liberal son gente muy inteligente. Todos tienen mucho éxito en sus vidas privadas… Entonces que no me digan que no pueden hacer colegios como ellos quieren”.

A su vez, Bekerman remarcó: “Lo más divertido -por los liberales- es que tienen tres palabras muy importantes: Holocausto, identidad judía y sionismo. Esto es muy divertido porque los grupos que más éxitos tienen en el mundo moderno, los ultraortodoxos, no las utilizan.
No usan la identidad porque ellos la hacen día a día, no hablan de Holocausto porque ellos no creen que la única forma de crear identidad es a través del desastre porque tienen cosas positivas para decir y no todos están cooptados por el sionismo que nunca le hizo bien a los liberales judíos ese el gran problema de Israel, por eso a la Sojnut no le gusta cuando hablo. Cuando el sionismo aplasta la diversidad judía para homogeneizarla eso por lo general va en contra de las comunidades judías”, profundizó.

Respecto a la falta de maestros en la red escolar judía, Bekerman respondió: “Todo el mundo liberal judío está sin maestros. La respuesta es simple, no les quieren pagar bien y tiene bajo estatus en la sociedad judía ser maestro. Lo saben muy bien y no hacen nada para cambiarlo. Esto se ve en la educación general también”, indicó.

Sobre esto, el profesor contó que “dado que es muy difícil costear el envío de docentes judíos a Israel, en el Centro Melton, se ofrecerá una MA en Educación Judía que se podrá hacer en gran parte a distancia, con excepción de dos meses y siete cursos que se rendirán en la UHJ. Esto tal vez ayude”, profundizó, a la vez que explicó que “lo único que realmente cambiará la situación es si dentro de la sociedad, que quieren tener buenos colegios judíos, otorgarán un estatus bueno a sus morim. El mundo ortodoxo está tomando las posiciones de maestría dentro de los sistemas liberales”, señaló.

Al ser consultado sobre si realizó trabajos académicos con instituciones latinoamericanas, el Prof. Zvi Bekerman contó que tuvo “muchas conexiones y actividades internacionales con colegas europeos o norteamericanos, pero no con argentinos o latinoamericanos. El ambiente académico israelí que trabaja en esta materia, está enfocado en Estados Unidos, y actualmente un poco más en Europa. Latinoamérica no forma parte del horizonte general”, señaló.

En relación a la actualidad educativa en Israel, el antropólogo consideró que “es muy claro que el sistema educativo israelí reconoce la necesidad de abarcar de modo diferente a las diferentes comunidades que la integran. Esto refleja la perspectiva multicultural al tener distintas secciones de educación para los distintos grupos, como por ejemplo una sección árabe, religiosa judía y una no religiosa judía”.
“Por otro lado, todo lo que respecta a alcances educativos se ve que el sistema árabe está mucho más bajo que el judío. ¿Se puede por esta razón entender que el 20 % de la población son idiotas, o que la inversión en la parte árabe no es suficiente y que ésta -por la inversión- beneficia a la población judía en detrimento de la árabe?. Esto va en contra de la multiculturalidad”.
“Cuando se piensa en la cantidad de académicos árabes israelíes es vergonzoso ver que son menos del 2 % de esa comunidad. Hay que decir que la forma que los están preparando es deficiente”.
“Los árabes no son los únicos que sufren acá. Los ultraortodoxos judíos, aunque reciben mucho más dinero que la comunidad árabe, sus rendimientos son bajos, aunque se puede decir que este mundo está menos interesado en ser parte del mundo académico”, consideró.

Al ser consultado sobre la labor de la UHJ para incorporar a estos sectores, Bekerman expresó: “La Universidad Hebrea abre sus puertas y busca formas para integrarlos en el mundo académico”. Asimismo reconoció: “No conozco estadísticas, pero creo que siempre se puede hacer mucho más”.

Para el profesor, si bien “no existe ningún impedimento legal o institucional para que árabes y ultraortodoxos puedan estudiar en ninguna universidad israelí, se debe entender que hay un contexto social donde estas diferencias en perjuicio de las minorías funcionan, entonces las universidades reflejan estas diferencias sin hacer nada para aumentarlas o disminuirlas.
Las universidades debieran estar más comprometidas para ayudar en este respecto”.

Itón Gadol, febrero de 2014

La asimilación es uno de los factores del cambio cultural de la diáspora judía

El Profesor Emérito Sergio Della Pérgola, profesor de Demografía Judía de la Universidad Hebrea de Jerusalem, brindó un panorama de la actualidad demográfica de la población judía en Israel y en la diáspora.
Además explicó el valor que tiene la materia en las negociaciones de paz con los palestinos.

Identidad judía

“Hoy no existe una sola definición sobre quién es judío. Hay varias posibilidades. Está lo que yo llamo normativas basadas en decisiones del Derecho Judío, la Halajá, pero también existen las decisiones de los movimientos reformistas en los Estados Unidos, por ejemplo, que son bien diferentes, donde no solo el hijo de una madre judía es considerado judío, sino que también el de un padre judío”, se explayó el Profesor Emérito de la Universidad Hebrea de Jerusalem (UHJ), al ser consultado sobre la identidad judía en la actualidad.

“Por otro lado, se puede dar el caso de que una persona que se considera católica o que se convirtió a esa fe, al tener una madre judía desde el punto de vista de la Halajá es judío. Así como contrariamente hay personas para los rabinos, que no son judíos, pero la persona se considera a sí misma judía”, detalló.

Diáspora judía e Israel

Respecto a las comunidades judías en Israel y la diáspora, Della Pérgola, quien nació Italia y se estableció definitivamente en Israel desde 1966, expresó: “Las tendencias están definidas claramente. Hay una población judía en Israel que está desarrollándose rápidamente como consecuencia de una tasa de natalidad bastante importante y una significativa presencia de población joven. Por otro lado, en la diáspora, podemos ver una población con mayor tasa de envejecimiento y menor tasa de natalidad, así como un fenómeno de asimilación, que es uno de los factores de cambio cultural en el marco de la realidad judía contemporánea”.

Para resumir, dijo: “Las poblaciones judías están disminuyendo y tienen un perfil de relativa estabilidad o disminución, porque hay varios países que presencian procesos de inmigración muy fuerte. Muchos de países de América Latina están observando descensos en las poblaciones judías, porque muchos se van a Israel o EE.UU.”, agregó.

Amenaza demográfica árabe

Respecto a la llamada “amenaza demográfica árabe”, Della Pérgola explicó: “Hay un proceso de desarrollo demográfico en las poblaciones árabes, sean en el marco del Estado de Israel o de los territorios palestinos, que es más alto que en las poblaciones judías. Para Israel, que quiere ser un estado judío y democrático, esto es una preocupación porque la mayoría judía es un factor importante para la existencia y seguridad del país”.
En este sentido agregó: “La natalidad judía es bastante estable y se registró un leve incremento, no obstante, el nivel de natalidad de los árabes está disminuyendo, pero aún existe una diferencia del 50 % en el crecimiento de la población árabe frente a la judía”.

Para el demógrafo, “es una diferencia muy marcada, y el Estado de Israel debe pensar en políticas demográficas para ayudar monetariamente a las familias que quieren un hijo más”.
El profesor no pasó por alto las masivas protestas sociales que tuvieron lugar el año pasado en Israel y remarcó que “en estas, uno de los reclamos fue solicitar ayuda a las familias jóvenes y asistencia financiera para los primeros años de escolarización. El Gobierno lo consideró atentamente y hay un proyecto para subsidiar y ayudar a la familia”, indicó.
Asimismo remarcó que la ayuda debe llegar a todos los sectores de la población “porque un estado democrático debe ocuparse de todos los sectores de su ciudadanía”. Además, nombró al incentivo de la inmigración: “Cada vez que hay problemas económicos en los diferentes países, hay más aliá”, dijo, nombrando el caso de Argentina en 2002 como ejemplo. “La inmigración de Argentina disminuyó, aunque hoy se mantiene estable. No obstante, hay más inmigración de países como Francia que tienen una situación económica regular y mucho antisemitismo”.
El italiano-israelí enfatizó que “generalmente quienes llegan de Francia tienen un alto nivel de educación, y eso colabora con la economía israelí”.

Demografía y conflicto palestino israelí

Al ser consultado sobre el papel juega su materia -el factor demográfico- en las negociaciones de paz entre palestinos e israelíes, el académico aseguró que el mismo es “fundamental”.
Previo haber aclarado que no todo el mundo comulga con su visión o ideología, el Profesor Emérito en el Instituto de Judaísmo Contemporáneo en la UHJ explicó: “La identidad cultural étnica del Estado de Israel, si se desea que sea un Estado judío- así como el Estado de Holanda es holandés- debe estar basada como muchos países sobre una identidad y lengua nacional con una clara base identitaria. Si se quiere ser un estado judío, Israel necesita tener una fuerte identidad, porque si pierde su mayoría, toda la idea del Estado judío no existirá más. La relación entre mayoría y población, está determinada por territorio y población, trazada por sus fronteras”.

Además agregó: “Si quieren preservar todo el territorio con toda la población, desde el Mediterráneo hasta el Río Jordán, con las 12 millones de personas que ocupan dicha extensión: palestinos, árabes-israelíes, israelíes, trabajadores extranjeros y refugiados políticos, la población judía sería en ese caso apenas un poco más del 50 %, y en un futuro próximo sería la minoría sobre el total”.
“Esa es la situación si quieren mantener la presencia israelí en los territorios. Por otro lado, si quieren reducir el territorio excluyendo Gaza -como ya se hizo en 2005- y Cisjordania con su población no judía, entonces la proporción será muy diferente. En este caso, hay un 80 % de judíos y 20 % de árabes. No es posible que se llegue 100 % y 0% del otro, pero es muy diferente a que sea un 50 y 50. Es la decisión política más importante. Si existe un gobierno que puede tomar estas decisiones, derivará en un resultado determinado, sino el resultado será que no habrá más mayoría judía en Israel”, resumió para explicar el papel del factor demográfico en el conflicto palestino israelí.

A su vez, destacó la importancia de la seguridad y remarcó que “reduciendo el territorio hay menos seguridad. El problema es como compensar uno y otro, identidad con seguridad, por lo menos hay que hacer el esfuerzo para llegar a un compromiso aceptable. Es el esfuerzo que se está haciendo en esta negociación”, aseguró, aunque expresó “pesimismo respecto a las negociaciones”.

Por último Della Pérgolla, contó que está “involucrado en un trabajo con varios colegas en el marco de un estudio sobre América Latina y sus comunidades judías. Es un estudio sobre educadores judíos que emigraron de países del continente y viven en otras partes del mundo. Hay más de mil educadores que se desempeñan en educación formal e informal. La investigación de los educadores judíos es para ver si se pueden movilizar estas fuerzas para desarrollar una red de educadores judíos a distancia a través de Internet”, dijo.

El proyecto es elaborado en forma conjunta por el Centro Liwerant de la UHJ, AMIA y la Universidad Hebraica de México.
Participan del mismo, Della Pérgola del Departamento de Judaísmo Contemporáneo de la Universidad Hebrea de Jerusalem, la profesora Judit Bokser Liwerant de UNAM y UHM, el Dr. Leonardo Senkman, y el Dr. Yosi Goldstein, investigadores del Centro Liwerant, y la Lic. Anita Weinstein de la AMIA, también graduada de la UHJ.
“Es una investigación que se está desarrollando en este momento con más de mil participantes y varios proyectos que incluyen un interés académico general y también aplicado para el mejor futuro de las comunidades”, explicó.

Itón Gadol, enero de 2014