La Universidad Hebrea de Jerusalem y el gigante industrial ICL Group unieron fuerzas en una alianza estratégica para lograr algo clave: que los grandes descubrimientos científicos salgan más rápido de los laboratorios y se conviertan en productos y tecnologías reales para la sociedad.
Las áreas clave de la colaboración incluyen:
- Biotecnología agrícola y nutrición de cultivos: mediante un proyecto conjunto plurianual en la Facultad de Agricultura de Rehovot, desarrollan productos bioestimulantes para mejorar la resistencia de los cultivos. Esta investigación se prueba en plataformas de vanguardia basadas en sensores avanzados.
- Celdas solares de última generación: ICL obtuvo la licencia de un descubrimiento revolucionario de Yissum, la empresa de transferencia de tecnología de la Universidad Hebrea, que involucra perovskitas basadas en bromuro para mejorar enormemente la eficacia y la estabilidad de las celdas fotovoltaicas.
- Centro de nutrición vegetal: crearon este centro para contrarrestar la disminución del número de investigadores de plantas mediante ensayos de campo, seminarios y becas.
- Marco de innovación acelerada: TAMI (el centro de I+D de ICL) actúa como socio de desarrollo principal de Yissum para acelerar la transformación de invenciones académicas en productos viables para el mercado.
La Dra. Yael Hayon, directora general de TAMI, dijo: “Al combinar la excelencia científica con las capacidades industriales, podemos acortar significativamente el camino desde la investigación innovadora hasta el impacto en el mundo real. Esta colaboración se basa en el compromiso de larga data de ICL con la innovación y en su historial de transformar ideas científicas en tecnologías que moldean la industria moderna. Creo que esta colaboración puede servir como modelo para una nueva generación de colaboraciones entre academia e industria, creando un valor duradero para los investigadores, la industria y la sociedad, mientras acelera la innovación donde más importa”.
Alon Natanson, CEO de Yissum, añadió: “El ritmo del descubrimiento científico sigue acelerándose, y la forma en que traducimos la investigación en impacto real debe evolucionar junto a ello. Esta colaboración refleja nuestra creencia compartida de que la ciencia innovadora crea su mayor valor cuando la academia y la industria colaboran en el inicio del proceso de innovación”.
Juntos, ICL e Yissum demuestran cómo una integración más estrecha entre la academia y la industria puede acelerar el camino desde la ciencia revolucionaria hasta la innovación industrial, creando un valor duradero para los investigadores, la industria y la sociedad.

