El “hacker” invisible: cómo un pequeño switch viral podría salvarnos de las superbacterias

Ante la crisis mundial de resistencia a los antibióticos -que podría causar 10 millones de muertes al año para 2050-, la ciencia ha puesto sus ojos en los bacteriófagos (o “fagos”): virus naturales que solo atacan y matan bacterias.

Un nuevo estudio de la Universidad Hebrea de Jerusalem ha descubierto cómo estos virus utilizan una diminuta molécula de ARN, llamada PreS, para “hackear” a las bacterias y reproducirse con una eficiencia asombrosa.
Este hallazgo es una pieza clave para diseñar terapias más inteligentes contra infecciones que ya no responden a los medicamentos tradicionales.

Frente al equipo de investigación de la Universidad Hebrea, estuvo el Dr. Sahar Melamed, el estudiante de doctorado Aviezer Silverman, el estudiante de máster Raneem Nashef y la bióloga computacional Reut Wasserman, en colaboración con el profesor Ido Golding de la Universidad de Illinois Urbana-Champaign.

Contando placas de fagos en un cultivo de E. coli. Las placas formadas por fago lambda en un cultivo de E. coli están siendo contabilizadas por Adi Levkowitz. | Crédito: Yosef Adest.
Contando placas de fagos en un cultivo de E. coli. Las placas formadas por fago lambda en un cultivo de E. coli están siendo contabilizadas por Adi Levkowitz. | Crédito: Yosef Adest.
El “micro-gestor” viral

Tradicionalmente, se pensaba que los virus controlaban a las bacterias usando solo proteínas. Sin embargo, este estudio revela que el fago utiliza el ARN PreS como un interruptor genético oculto.

  • ¿Cómo funciona? Una vez que el virus infecta a la bacteria, libera esta molécula PreS.

  • El “hackeo”: PreS busca un mensaje específico dentro de la bacteria (el gen dnaN, encargado de copiar el ADN).

  • La transformación: normalmente, este mensaje bacteriano está “plegado” y es difícil de leer. PreS se une a él, lo despliega y obliga a la bacteria a fabricar masivamente las herramientas que el virus necesita para copiarse a sí mismo.
E. coli infectada con fago lambda. Reducción de la propagación de fagos en un cultivo de E. coli con el fago lambda portando un ARN PreS pequeño no funcional (azul) en comparación con el fago lambda de tipo salvaje (verde). Las placas están coloreadas artificialmente. | Crédito: Aviezer Silverman.
E. coli infectada con fago lambda. Reducción de la propagación de fagos en un cultivo de E. coli con el fago lambda portando un ARN PreS pequeño no funcional (azul) en comparación con el fago lambda de tipo salvaje (verde). Las placas están coloreadas artificialmente. | Crédito: Aviezer Silverman.
¿Por qué es un descubrimiento tan importante?

Lo más sorprendente para los científicos es que este hallazgo ocurrió en el “fago lambda”, un virus que se ha estudiado por más de 75 años. Que todavía escondiera secretos de este tipo sugiere que los virus tienen un kit de herramientas mucho más sofisticado de lo que imaginábamos.

“Lo que más nos asombró es que un sistema tan clásico todavía oculte secretos”, afirma el Dr. Sahar Melamed. “Este pequeño ARN le da al virus una capa extra de control para mejorar sus posibilidades de éxito”.

ARN PreS viral detecta la expresión génica bacteriana. Las bacterias que expresan el pequeño ARN viral PreS (derecha) muestran una fluorescencia más fuerte, lo que indica una mayor actividad de un gen bacteriano regulado por PreS, en comparación con bacterias que no expresan el ARN (izquierda). | Crédito: Aviezer Silverman.
ARN PreS viral detecta la expresión génica bacteriana. Las bacterias que expresan el pequeño ARN viral PreS (derecha) muestran una fluorescencia más fuerte, lo que indica una mayor actividad de un gen bacteriano regulado por PreS, en comparación con bacterias que no expresan el ARN (izquierda). | Crédito: Aviezer Silverman.
Hacia terapias más potentes

Entender estos trucos moleculares no es solo curiosidad científica. Al saber exactamente cómo los virus toman el control de las bacterias, los investigadores pueden:

  1. Diseñar fagos “a medida”: crear virus más potentes y predecibles para curar infecciones humanas.

  2. Superar las defensas bacterianas: utilizar estos mismos interruptores para debilitar a las bacterias más peligrosas.

  3. Alternativa real a los antibióticos: ofrecer una solución dirigida que solo ataque a la bacteria dañina sin afectar al resto del cuerpo.
ARN PreS viral detecta la expresión génica bacteriana. Las bacterias que expresan el pequeño ARN viral PreS (arriba) muestran una fluorescencia más fuerte, lo que indica una mayor actividad de un gen bacteriano regulado por PreS, en comparación con bacterias que no expresan el ARN (abajo). | Crédito: Aviezer Silverman.
ARN PreS viral detecta la expresión génica bacteriana. Las bacterias que expresan el pequeño ARN viral PreS (arriba) muestran una fluorescencia más fuerte, lo que indica una mayor actividad de un gen bacteriano regulado por PreS, en comparación con bacterias que no expresan el ARN (abajo). | Crédito: Aviezer Silverman.

El artículo de investigación titulado “Phage-encoded small RNA hijacks host replication machinery to support the phage lytic cycle”, ya está disponible en Molecular Cell.

Investigadores:
Aviezer Silverman1, Raneem Nashef1, Reut Wasserman1, Tamar Noy1, Susan Born2, Tianyou Yao2, Yuncong Geng2,3, Hila Rotbard1, Adi Levkowitz1, Yotam Kaufman1, Ido Golding2,3,4 y Sahar Melamed1.

Instituciones:
1) Departamento de Microbiología y Genética Molecular, Instituto de Investigación Médica Israel-Canadá, Facultad de Medicina, Universidad Hebrea de Jerusalem.
2) Departamento de Física, Universidad de Illinois Urbana-Champaign.
3) Centro de Biofísica y Biología Cuantitativa, Universidad de Illinois Urbana-Champaign.
4) Departamento de Microbiología, Universidad de Illinois Urbana-Champaign.