Un nuevo estudio sugiere que el COVID-19 puede aumentar ligeramente el riesgo de cáncer de pulmón. Aunque el riesgo individual sigue siendo pequeño, los hallazgos son importantes porque revelan un mecanismo plausible y posibles objetivos para la prevención y el tratamiento.
En los años transcurridos desde el inicio de la pandemia de COVID-19, los científicos han trabajado para comprender sus consecuencias a largo plazo. Ahora, un nuevo estudio internacional revela una posibilidad preocupante: la proteína spike del virus podría contribuir activamente al desarrollo del cáncer de pulmón.
El profesor Alex Gileles-Hillel, de la Universidad Hebrea de Jerusalem y del Centro Médico Hadassah, junto con Cayleigh Wallace, el Dr. Hong Yue, el Prof. David Gozal y el Dr. Wei Li de la Universidad Marshall, realizaron el estudio que descubre una vía biológica a través de la cual el SARS-CoV-2 puede dejar una huella duradera en la salud pulmonar.
Los clínicos han observado durante mucho tiempo que muchos supervivientes de COVID-19 desarrollan fibrosis pulmonar intersticial, una condición caracterizada por cicatrices en el tejido pulmonar y conocida por aumentar el riesgo de cáncer. Sin embargo, hasta ahora el mecanismo que conecta la infección viral con el desarrollo tumoral sigue sin estar claro.
“La cuestión clave era si el propio virus, especialmente su proteína spike, podría preparar el terreno para el cáncer”, dijeron los investigadores.
Para investigar esto, el equipo combinó datos humanos a gran escala con análisis biológico mecanicista.
Utilizando la base de datos de salud global TriNetX, los investigadores analizaron a más de 166.000 pacientes, comparando cuidadosamente las cohortes demográficamente para aislar los efectos de la COVID-19.
Los hallazgos clave incluyen:
- Los supervivientes de COVID-19 mostraron un riesgo significativamente mayor (aunque pequeño) de cáncer de pulmón.
- El riesgo era especialmente pronunciado entre los fumadores actuales.
- El riesgo relativo aumentó un 22%, con una razón de riesgo de 1,50 (P < 0,001).
- No aumentaron los riesgos de cáncer oral y de vejiga (lo que sugiere una predilección específica del virus por afectar a los pulmones).
“Estos hallazgos sugieren que el COVID-19 no solo es una enfermedad aguda, sino que también puede tener implicaciones a largo plazo para el riesgo de cáncer de pulmón”, señalaron los investigadores.
En el centro de la vía recién identificada se encuentra una enzima llamada timidina fosforilasa (TYMP), que parece desempeñar un papel fundamental en la vinculación de la lesión pulmonar inducida por virus con el desarrollo tumoral.
El estudio encontró que la activación de TYMP está asociada con:
- Aumento de la inflamación pulmonar y daño en los tejidos.
- Fibrosis aumentada y deposición de colágeno.
- Activación de STAT3, una conocida vía de señalización promotora del cáncer.
- Un cambio hacia un entorno inmunitario que favorezca el cultivo.
“Esto sugiere que el TYMP no solo influye en el crecimiento tumoral, sino que remodela todo el entorno inmunitario del pulmón de formas que pueden promover el cáncer”, explicaron los investigadores.
Un análisis posterior mostró que la proteína spike del SARS-CoV-2 altera el procesamiento de ACE2, el receptor que el virus utiliza para entrar en las células pulmonares, generando fragmentos más pequeños compatibles con un aumento del recambio y daño tisular.
En conjunto, estos hallazgos delinean una posible cascada:
La proteína Spike → la lesión pulmonar → activación de TYMP → señalización de STAT3 → fibrosis y remodelación inmunitaria → desarrollo tumoral.
“Este trabajo proporciona un marco biológico que ayuda a explicar las observaciones clínicas emergentes desde el inicio de la pandemia”, dijeron los investigadores. “Aunque el riesgo absoluto para cualquier individuo sigue siendo modesto, las implicaciones a nivel poblacional son significativas, especialmente para quienes ya tienen factores de riesgo como fumar”.
De forma alentadora, el estudio también apunta a nuevas posibilidades terapéuticas.
“Al identificar TYMP como un factor central, abrimos la puerta a estrategias específicas destinadas a reducir el daño pulmonar a largo plazo. Inhibir esta vía podría representar un enfoque novedoso no solo para la prevención del cáncer, sino también para limitar la fibrosis y las enfermedades pulmonares crónicas tras una infección viral”, añadieron los investigadores.
A medida que el mundo sigue avanzando de la respuesta a la pandemia a una recuperación a largo plazo, comprender las consecuencias biológicas ocultas del SARS-CoV-2 es cada vez más importante.
“Este estudio pone de manifiesto tanto un riesgo potencial como una oportunidad”, concluyeron los investigadores. “Con una comprensión más profunda viene la capacidad de intervenir antes y de forma más eficaz”.
El artículo de investigación titulado “Thymidine phosphorylase promotes SARS-CoV-2 spike protein-driven lung tumor development”, ya está disponible en Frontiers in Immunology.

