BioBetter, una startup biotecnológica fundada en el norte de Israel en 2017, con el objetivo de revolucionar la industria de la carne cultivada produciendo factores de crecimiento (proteínas de alto valor esenciales para la producción de carne) a bajo costo, cultivándolos en plantas en invernaderos y campos abiertos.
Sin embargo, dos eventos externos forzaron una reinvención radical:
- Colapso del mercado food-tech: el sector de la carne cultivada se desplomó, los inversores desaparecieron y la compañía se quedó sin la ronda de inversión que estaba negociando.
- Impacto de la guerra contra Hamás: ubicada en el parque industrial de Tel Hai, al norte de Israel, la compañía tuvo que evacuar sus instalaciones y detener sus operaciones.
Ante la inestabilidad geopolítica y el colapso del mercado, BioBetter se trasladó a Yokneam y decidió pivotar (cambiar de enfoque).
La cofundadora y CEO, Dra. Dana Yarden, decidió que la tecnología patentada de la empresa —una plataforma de ingeniería de proteínas que estabiliza los factores de crecimiento al vincularlos a partículas de celulosa— era perfectamente adaptable al campo de la cosmética y la estética médica. Este mercado requiere solo pequeñas cantidades de ingredientes activos y estaba buscando bioactivos avanzados.
El rol de la Universidad Hebrea e Yissum

El éxito de esta reinvención se basa directamente en la tecnología desarrollada por uno de sus cofundadores: el Prof. Oded Shoseyov, Director Científico (CSO) de BioBetter y profesor de la Universidad Hebrea de Jerusalem.
El Prof. Shoseyov fue clave en la creación de la plataforma patentada de BioBetter, que resuelve el principal desafío de los factores de crecimiento: su inestabilidad en condiciones ambientales adversas.
Explica que su tecnología, al vincular los factores de crecimiento a partículas de celulosa, los estabiliza significativamente, haciéndolos aplicables tanto al food-tech como a la cosmética.
La nueva aplicación en estética permite crear productos que rejuvenecen la piel y reducen las arrugas, ofreciendo un gran avance científico que tiene el potencial de hacer que esta innovación de alto costo sea accesible para un mercado mucho más amplio.
BioBetter regresó a Tel Hai en marzo de 2025 y está en conversaciones para cerrar acuerdos internacionales con empresas de cosmética. La Dra. Yarden considera la supervivencia de la empresa, la creación de una nueva línea de productos y el retorno al norte como una historia de éxito y resiliencia israelí, buscando convertirse en un referente mundial en bioactivos cosméticos.
Fuente: Haaretz

