Cáncer de piel: escudo biológico contra las formas invasivas

Un nuevo estudio identificó un guardián molecular que impide que las células de la piel “olviden” lo que son y se transformen en asesinos agresivos y migratorios. Al estabilizar un interruptor genético maestro, este escudo proteico previene que los tumores cutáneos comunes sufran una metamorfosis peligrosa y se propaguen a los pulmones.

Investigadores de la Universidad Hebrea de Jerusalem, dirigida por la doctoranda Tirza Bidany-Mizrahi bajo la dirección del Prof. Rami I. Aqeilan, en colaboración con Mara Mancini, el Prof. Gerry Melino y la Prof. Eleonora Candi de la Universidad de Roma, han identificado un mecanismo biológico que actúa como defensa primaria contra la progresión del cáncer de piel agresivo.
El estudio explica cómo la pérdida de una proteína específica llamada WWOX permite que las células comunes del cáncer de piel se transformen en una forma más letal e invasiva.

El carcinoma cutáneo de células escamosas (CCC) es el segundo cáncer de piel más común en todo el mundo. Aunque muchos casos son tratables, algunos tumores se vuelven muy agresivos, extendiéndose a otras partes del cuerpo y volviéndose resistentes a las terapias estándar. Los hallazgos, publicados en un manuscrito reciente, ofrecen una nueva hoja de ruta para identificar qué pacientes tienen mayor riesgo.

El escudo de la “identidad epidérmica”

El equipo de investigación descubrió que WWOX actúa como un “guardián” de lo que los científicos llaman identidad epitelial. En una piel sana, esta proteína garantiza que las células de la piel permanezcan estables y cumplan sus funciones previstas. Cuando WWOX está presente, estabiliza otra proteína esencial conocida como p63, que actúa como un interruptor maestro para evitar que las células de la piel pierdan su forma y estructura.

Utilizando modelos genéticos avanzados y muestras de tejido humano, el equipo del profesor Aqeilan demostró que cuando se pierde WWOX, los niveles de proteína p63 caen significativamente. Esto crea una “tormenta perfecta” para la progresión del cáncer. Sin estos dos protectores, las células de la piel experimentan un proceso llamado transición epitelial a mesenquimatosa (EMT). Esencialmente, las células cancerosas pierden su identidad de “células de la piel” y adquieren las características de células migratorias, lo que les permite invadir tejidos más profundos y avanzar a través del torrente sanguíneo hacia los pulmones y otros órganos.

Progresión más rápida y mayor riesgo

El estudio destaca que la pérdida de WWOX no solo hace posible el cáncer; Lo acelera drásticamente. En modelos de laboratorio donde faltaban tanto WWOX como el conocido supresor tumoral p53, los tumores aparecían mucho antes y eran mucho más agresivos y poco diferenciados que aquellos en los que WWOX aún funcionaba.

“La deficiencia de WWOX acelera significativamente el inicio y progresión tumoral”, señaló el profesor Aqeilan, añadiendo que el 100% de los sujetos del grupo con doble deficiencia desarrollaron tumores en comparación con un porcentaje mucho menor en los grupos control.

Al examinar microarrays de tejido humano, el equipo confirmó que esto no es solo un fenómeno de laboratorio. Encontraron un patrón consistente en pacientes humanos: a medida que el cáncer de piel avanzaba a etapas más avanzadas, los niveles tanto de WWOX como de p63 disminuyeron simultáneamente. Esta correlación sugiere que estas proteínas podrían usarse como biomarcadores clínicos para ayudar a los médicos a predecir qué cánceres de piel son más propensos a volverse peligrosos. Además, los resultados sugieren que dirigirse al eje WWOX–p63 podría ser un enfoque terapéutico potencial. Las intervenciones que se centran en restaurar los niveles de WWOX, estabilizar el p63 o fomentar la diferenciación epitelial podrían inhibir la EMT y ralentizar el crecimiento tumoral.

El artículo de investigación titulado “WWOX Maintains Epidermal Identity and Suppresses EMT to Prevent Aggressive Cutaneous Squamous Cell Carcinoma”, ya está disponible en PNAS.